El riesgo de incendio no depende del rubro de la empresa. Desde obras de construcción hasta parques industriales, el fuego es una amenaza crítica para la vida de los trabajadores y para la operación del negocio. Para estandarizar la prevención y la respuesta ante emergencias, la legislación laboral brasileña cuenta con una norma específica. En este artículo, explicamos qué es la NR 23, sus exigencias operativas y cómo se integra con las reglas del Cuerpo de Bomberos en la rutina de SSMA.
¿Qué es la NR 23 y cuál es su objetivo?
La Norma Reglamentaria 23 (NR-23) establece las medidas de protección contra incendios en las empresas y lugares de trabajo. Su objetivo es garantizar que toda organización cuente con condiciones para una evacuación rápida y segura, además de instruir a los trabajadores sobre cómo actuar ante un principio de emergencia.
En su estructura actualizada, la NR-23 es una norma reducida, clasificada como Norma Especial. No detalla las especificaciones técnicas de extintores ni el cálculo de carga de incendio. En cambio, en su ítem 23.3.1, la norma determina que la empresa debe adoptar las medidas de prevención de acuerdo con la legislación estatal y, de forma complementaria, con las normas técnicas oficiales (como las de la ABNT, el organismo de normalización brasileño).
Esto significa que, desde el punto de vista del Ministerio de Trabajo, el incumplimiento de las reglas del Cuerpo de Bomberos de su estado también configura una infracción a la NR-23.
Principales exigencias operativas para el empleador
Aunque delega gran parte de los parámetros técnicos a los estados, la NR-23 impone obligaciones administrativas y estructurales directas al empleador. El sector de SSMA debe asegurar el cumplimiento de los siguientes puntos:
- Información y capacitación: la organización debe brindar información a todos los trabajadores sobre el uso de los equipos de combate a incendios, los procedimientos de evacuación y los dispositivos de alarma existentes.
- Salidas de emergencia: los lugares de trabajo deben disponer de salidas en número suficiente, dimensionadas para que los ocupantes puedan abandonar el lugar rápidamente y con seguridad.
- Desobstrucción y señalización: las aberturas, vías de paso y salidas de emergencia deben estar rigurosamente identificadas y mantenerse desobstruidas de forma permanente.
- Prohibición de cerraduras: ninguna salida de emergencia puede cerrarse con llave ni bloquearse durante la jornada de trabajo. La norma solo permite el uso de dispositivos de traba (como barras antipánico) que permitan la apertura fácil desde el interior del establecimiento.
La relación entre la NR 23 y el AVCB
Como la NR-23 exige el cumplimiento de la legislación estatal, la seguridad jurídica y operativa de la empresa queda condicionada a la obtención y el mantenimiento del Auto de Inspección del Cuerpo de Bomberos (AVCB) o documento equivalente.
El AVCB certifica que la edificación cuenta con los sistemas de protección exigidos (como hidrantes, extintores, rociadores e iluminación de emergencia). Trabajar sin el AVCB vigente, o con el sistema de combate a incendios fuera de servicio, no solo infringe la legislación estatal, sino que también expone a la empresa a interdicciones por parte de auditores fiscales del trabajo, fundamentadas en la NR-23 y en la NR-03 (Embargo e Interdicción).
Control de SSMA y gestión de emergencias
Garantizar la protección contra incendios en las empresas exige fiscalización continua. Los extintores pierden vigencia, las rutas de escape se bloquean inadvertidamente por el flujo diario de la operación y el equipo necesita reciclajes periódicos para el abandono del área. El gran desafío del SESMT es coordinar todas esas variables sin perder plazos críticos.
Mantener el control sobre las inspecciones de equipos, el vencimiento del AVCB y la documentación de los brigadistas requiere procesos muy bien alineados. Para que esa gestión sea eficiente, es fundamental adoptar rutinas rigurosas de verificación en campo, conectando el seguimiento estructural con el adecuado control de documentos de empleados y socios. De esa forma, la empresa asegura que tanto la infraestructura como la preparación humana estén perfectamente alineadas para responder ante cualquier eventualidad.